Calle de la Puerta Falsa de San Francisco.

Calle 12 Norte 600—1000
Página 359 (Vol. 1)


Tras casi 500 años de la fundación del Convento de las Cinco Llagas de san Francisco, los hermanos de la orden seráfica mantienen bajo su custodia las pocas dependencias que aún quedan del conjunto. El templo en el exterior conserva su morfología casi inalterada, pero al interior, en 1970, fue objeto de una repristinación que eliminó toda la ornamentación neoclásica de los muros, conservando este estilo sólo en el altar mayor. En la placa del muro poniente de la torre, aún es visible la inscripción registrada en el libro. En la fotografía antigua se puede apreciar todavía el segundo cuerpo de la torre sur de la iglesia de san Francisco, que desapareció tras los embates de un sismo. En un plano más adelante, se ven las antiguas fábricas textiles: La Guía, La Esperanza, La Mascota y La Pastora que, entre 1992 y 1998, dieron pasó a la construcción del Centro de Convenciones “Williiam O. Jenkins”, el cual reutilizó parte de las estructuras históricas para desplantar, sobre una superficie construida de 33 mil m2, 15 salones para eventos, un estacionamiento cubierto y una explanada de acceso desde el Blvd. Héroes del 5 de Mayo. La toma fotográfica registrada por Leicht refiere a las cúpulas de la Capilla de San Benito de Palermo y la más pequeña de la IV Estación conocida como “Los Finos Amantes”, la cual sigue siendo visitada durante las celebraciones de la Semana Santa, que anualmente recibe a 100 mil participantes entre población local y turistas. El remate de la fachada del templo conserva todos los elementos de la cornisa de cantería. De izquierda a derecha: escudo dominico, león, florón, pináculo, Arcángel San Miguel, nicho central con la imagen de la Inmaculada Concepción El escudo de la orden de los hermanos menores que se encuentra en el remate de la fachada principal permanece inalterado, pese a su exposición a los factores del clima. El relieve representa a San Francisco como el Alter Christus (otro Cristo), utilizando el motivo de los dos brazos con las manos estigmatizadas al mismo nivel. La puerta porciúncula conserva todas las características de la foto anterior, no así la balaustrada que delimitaba el atrio de la Avenida 14 Oriente, la cual fue sustituida por muros contenedores de piedra braza. La forma de los balaustres, años más tarde, fue recuperada en la construcción del murete que delimita actualmente el Paseo de San Francisco del Blvd. Héroes del 5 de Mayo. La capilla a su derecha, que corresponde con la II Estación “La Cruz a Cuestas”, hoy funciona como tienda de artículos religiosos. Actualmente la explanada que antecede al templo funciona como una plaza pública y como área de prácticas del Centro Escolar Aparicio, institución que ocupa parte de las antiguas dependencias del convento, incluyendo al portal de peregrinos. Al norponiente del atrio se colocó una escultura de bronce del beato Sebastián de Aparicio, obra de Jesús Corro Ferrer, cuya firma quedó labrada en la base junto con la inscripción “Precursor de los Caminos de América, 1502—1600” , además de la labra de la ruta comercial que abrió y un escudo de la ciudad fabricado en mayólica. La capilla de la Tercera Orden hoy alberga la Biblioteca Pública Central Estatal “Miguel de la Madrid”, la cual cuenta con sala de lectura y auditorio. Al exterior el extemplo no tiene mayores transformaciones pero el interior, tras pasar por variados usos incluso el de caballerizas, fue desprovisto de gran parte de sus ornamentos, conservando sólo algunos detalles en argamasa en las bóvedas y las pechinas que permiten imaginar al visitante el esplendor que pudo llegar a tener. Como dato curioso, en el espacio contiguo a la ex Capilla de la Tercera Orden se construyeron, en 1880, los “Baños Neptuno”, que obstaculizaban el tránsito entre el atrio y el estanque de los pescaditos, cuya demolición propició la apertura del Callejón de la 10 Norte. El área atrial, durante la primera mitad del siglo XX, tenía una sección abierta justo al frente del templo y un sector al norte con árboles. En esta área se disponían arriates para crear jardineras donde también se colocaron grandes jarrones con helechos, adornados en su base por guirnaldas. Los pasillos tenían bancas para el descanso de los transeúntes y todo el perímetro del atrio se delimitaba con una balaustrada. La fachada de la capilla de San Juan Bautista permanece en las mismas condiciones.

Ubicación